{"id":4263,"date":"2026-06-25T08:36:38","date_gmt":"2026-06-25T08:36:38","guid":{"rendered":"https:\/\/gruporeunion.es\/?p=4263"},"modified":"2026-06-25T08:52:28","modified_gmt":"2026-06-25T08:52:28","slug":"puentes-que-no-deberian-existir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/puentes-que-no-deberian-existir\/","title":{"rendered":"Puentes que no deber\u00edan existir."},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: right;\">\u00abEl fr\u00edo en invierno y el calor en verano no es lo que esperamos de una vivienda.\u00bb<br \/>\nNovaspace Promo<\/h2>\n<p>La mayor\u00eda de los propietarios de viviendas han o\u00eddo hablar alguna vez de los puentes t\u00e9rmicos. Sin embargo, para la mayor\u00eda de las personas no son m\u00e1s que otro t\u00e9rmino t\u00e9cnico procedente del lenguaje de arquitectos e ingenieros, algo que no parece tener ninguna relaci\u00f3n con su propia vivienda. Al fin y al cabo, en su casa no hay ning\u00fan puente. Al menos nunca han visto uno.<\/p>\n<h3>Precisamente ah\u00ed reside el problema. Los puentes t\u00e9rmicos son invisibles a simple vista y, sin embargo, constituyen una de las causas m\u00e1s frecuentes de falta de confort en la vivienda moderna. Son responsables del sobrecalentamiento en verano, del enfriamiento excesivo en invierno, de la aparici\u00f3n de moho, del aumento de los costes de calefacci\u00f3n y climatizaci\u00f3n, as\u00ed como del envejecimiento prematuro del edificio. Si despu\u00e9s de apagar la calefacci\u00f3n o el aire acondicionado la temperatura interior vuelve r\u00e1pidamente a acercarse a la temperatura exterior, es muy probable que la causa se encuentre precisamente en los puentes t\u00e9rmicos.<\/h3>\n<p><strong>Los puentes t\u00e9rmicos no son grietas, fisuras ni defectos visibles. Una vivienda puede parecer moderna, de calidad y aparentemente bien construida, ya que el problema permanece oculto en el interior de la estructura.<\/strong><\/p>\n<p>Para comprender este fen\u00f3meno, imagine un puente sobre un r\u00edo. A trav\u00e9s de \u00e9l pueden transportarse mercanc\u00edas de una orilla a otra. Con la energ\u00eda t\u00e9rmica ocurre algo muy parecido. Si en la estructura de un edificio existe un camino continuo formado por materiales que conducen bien el calor, la energ\u00eda comienza a desplazarse libremente de una zona a otra. Ese camino es precisamente lo que llamamos puente t\u00e9rmico.<\/p>\n<p>Resulta interesante que este concepto se interprete de manera diferente seg\u00fan el pa\u00eds. En la mayor parte del sur de Europa se utiliza el t\u00e9rmino \u00abpuente t\u00e9rmico\u00bb, mientras que en muchos pa\u00edses del norte de Europa es habitual hablar de \u00abpuentes de fr\u00edo\u00bb. Sin embargo, desde el punto de vista de la f\u00edsica de la edificaci\u00f3n no existe ninguna diferencia entre ambos conceptos. En invierno permiten que el calor escape de la vivienda y en verano facilitan la entrada del calor exterior. En realidad, hablamos de puentes de transmisi\u00f3n de energ\u00eda t\u00e9rmica que funcionan con la misma eficacia en ambas direcciones.<\/p>\n<p>Cuando se habla de puentes t\u00e9rmicos, la mayor\u00eda de las personas piensa \u00fanicamente en las p\u00e9rdidas de calor durante el invierno. Sin embargo, para Espa\u00f1a y para todo el Mediterr\u00e1neo existe otro problema igual de importante: el sobrecalentamiento de los edificios durante el verano.<\/p>\n<p>Basta con observar el comportamiento de un edificio residencial t\u00edpico en Barcelona o en cualquier otra ciudad del litoral mediterr\u00e1neo espa\u00f1ol. Tras finalizar el verano, muchos de estos edificios conservan una temperatura relativamente confortable durante varios meses. Este fen\u00f3meno resulta especialmente evidente en edificios de gran inercia t\u00e9rmica construidos con estructuras de hormig\u00f3n armado. Dependiendo de la climatolog\u00eda de cada a\u00f1o, es posible vivir en ellos con un nivel razonable de confort incluso hasta diciembre sin necesidad de calefacci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque a primera vista pueda parecer una se\u00f1al de calidad constructiva, en realidad estamos observando un fen\u00f3meno completamente diferente. Durante la primavera, el verano y el inicio del oto\u00f1o, las fachadas, cubiertas y dem\u00e1s elementos expuestos al exterior se calientan bajo la acci\u00f3n de la radiaci\u00f3n solar. A trav\u00e9s de los puentes t\u00e9rmicos, esta energ\u00eda penetra en la estructura del edificio. Los forjados, pilares, vigas, tabiques interiores, suelos y techos se transforman gradualmente en un enorme acumulador de energ\u00eda t\u00e9rmica.<\/p>\n<p>Por esta raz\u00f3n, la sensaci\u00f3n de calor dentro de muchas viviendas resulta tan intensa durante julio y agosto. El problema no se encuentra \u00fanicamente en la temperatura del aire. Las estructuras calentadas comienzan a devolver continuamente la energ\u00eda acumulada al interior de la vivienda en forma de radiaci\u00f3n infrarroja. En la pr\u00e1ctica, todo el edificio empieza a comportarse como un gigantesco emisor de calor. Por ello, incluso con el aire acondicionado funcionando, muchas personas siguen percibiendo una sensaci\u00f3n de calor persistente y dif\u00edcil de eliminar.<\/p>\n<p>En oto\u00f1o la situaci\u00f3n comienza a cambiar. La aportaci\u00f3n solar disminuye y las temperaturas exteriores bajan progresivamente, pero la enorme masa de hormig\u00f3n sigue almacenando la energ\u00eda acumulada durante el verano. Por ello, muchas viviendas contin\u00faan siendo confortables durante bastante tiempo despu\u00e9s de la llegada del tiempo fresco. Sin embargo, es importante comprender que este confort no es consecuencia de una envolvente t\u00e9rmica eficiente, sino de la energ\u00eda almacenada previamente en la estructura del edificio.<\/p>\n<p>Tarde o temprano esa reserva energ\u00e9tica se agota. Normalmente ocurre entre diciembre y enero. A partir de ese momento el flujo t\u00e9rmico cambia de direcci\u00f3n. Si durante el verano la estructura ced\u00eda energ\u00eda a los ocupantes, durante el invierno comienza a absorberla desde el interior de la vivienda. Muros, forjados, suelos y techos se enfr\u00edan y pasan de ser una fuente de confort a convertirse en una fuente de incomodidad.<\/p>\n<p>Por ello, una persona puede sentir fr\u00edo incluso cuando la temperatura del aire parece razonablemente confortable. El problema no se encuentra tanto en el aire como en las superficies fr\u00edas que rodean constantemente al ocupante y le obligan a ceder calor de forma continua.<\/p>\n<h3>En gran medida, la popularidad de los sistemas de suelo radiante se construy\u00f3 precisamente sobre este fen\u00f3meno. Hacen m\u00e1s confortable la superficie sobre la que caminamos, pero no eliminan la causa del problema. Los puentes t\u00e9rmicos siguen existiendo y el sistema de calefacci\u00f3n simplemente compensa sus consecuencias.<\/h3>\n<p>Con la llegada de los primeros d\u00edas c\u00e1lidos de primavera la situaci\u00f3n tampoco cambia de forma inmediata. Mientras la estructura masiva del edificio permanezca fr\u00eda, continuar\u00e1 absorbiendo energ\u00eda del interior. Por eso muchas personas siguen necesitando calefacci\u00f3n incluso durante abril o mayo.<\/p>\n<p>En realidad, nos encontramos ante un intercambio continuo e incontrolado de energ\u00eda entre la vivienda y el entorno. En verano el entorno calienta la vivienda; en invierno se encarga de enfriarla. Mientras tanto, los ocupantes pagan el funcionamiento de sistemas destinados a compensar las consecuencias de este proceso.<\/p>\n<h3>Surge entonces una pregunta l\u00f3gica: si en verano la vivienda es calurosa y en invierno fr\u00eda, \u00bfpara qu\u00e9 se han gastado entonces cientos de miles de euros? Porque la funci\u00f3n principal de una vivienda no consiste simplemente en protegernos de la lluvia. Una vivienda debe protegernos de las condiciones exteriores.<\/h3>\n<h2>Sin embargo, el elevado consumo energ\u00e9tico y la falta de confort son solo una parte del problema. Los puentes t\u00e9rmicos generan adem\u00e1s otro fen\u00f3meno especialmente perjudicial: el moho.<\/h2>\n<p>Debido al constante movimiento de energ\u00eda, distintas superficies del edificio presentan temperaturas diferentes. Como resultado, se crean las condiciones perfectas para la aparici\u00f3n de condensaci\u00f3n en las zonas m\u00e1s fr\u00edas de la construcci\u00f3n. Con el tiempo, estos puntos se convierten en un entorno ideal para el desarrollo de moho y hongos.<\/p>\n<h3>Es importante comprender que no se trata de un problema accidental ni de una limpieza deficiente. El problema est\u00e1 integrado en la propia construcci\u00f3n. Es el propio edificio el que crea las condiciones necesarias para la aparici\u00f3n de moho y otros contaminantes biol\u00f3gicos.<\/h3>\n<p>Cuando la vivienda se utiliza de forma permanente, las consecuencias pueden controlarse parcialmente mediante calefacci\u00f3n, ventilaci\u00f3n y ventilaci\u00f3n natural peri\u00f3dica. Sin embargo, en viviendas de uso estacional la situaci\u00f3n suele agravarse considerablemente. Cuando una vivienda permanece cerrada durante semanas o meses, la humedad contin\u00faa acumul\u00e1ndose y el moho penetra progresivamente en revestimientos, mobiliario y elementos interiores.<\/p>\n<p>En este punto el problema deja de ser \u00fanicamente est\u00e9tico. La vivienda pierde valor en el mercado, aumentan los costes de reparaci\u00f3n y aparecen riesgos adicionales para la salud de los ocupantes. Lo m\u00e1s preocupante es que la mayor\u00eda de los intentos de soluci\u00f3n se centran en eliminar las consecuencias y no la causa del problema. Se repintan las paredes, se aplican pinturas antimoho o se sustituyen materiales de acabado, pero al cabo de un tiempo el problema reaparece porque las condiciones que lo originan contin\u00faan presentes en la estructura del edificio.<\/p>\n<h3>Por todo ello, los puentes t\u00e9rmicos no pueden considerarse \u00fanicamente una cuesti\u00f3n de eficiencia energ\u00e9tica. Influyen directamente en la durabilidad del edificio, en la calidad del ambiente interior, en la protecci\u00f3n de la inversi\u00f3n inmobiliaria y en la salud de las personas.<\/h3>\n<p><strong>En la construcci\u00f3n energ\u00e9ticamente eficiente moderna, los puentes t\u00e9rmicos no se consideran un defecto menor, sino un grave error de proyecto que simplemente no deber\u00eda existir en una vivienda contempor\u00e1nea.<\/strong><\/p>\n<p>Vladimir Nazarchuk, 2026<br \/>\nNOVASPACE PROMO<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u0425\u043e\u043b\u043e\u0434 \u0437\u0438\u043c\u043e\u0439 \u0438 \u0436\u0430\u0440\u0430 \u043b\u0435\u0442\u043e\u043c \u2014 \u044d\u0442\u043e \u043d\u0435 \u0442\u043e, \u0447\u0442\u043e \u043c\u044b \u0436\u0434\u0451\u043c \u043e\u0442 \u0436\u0438\u043b\u044c\u044f.\u00bb Novaspace Promo \u0411\u043e\u043b\u044c\u0448\u0438\u043d\u0441\u0442\u0432\u043e \u0432\u043b\u0430\u0434\u0435\u043b\u044c\u0446\u0435\u0432 \u0434\u043e\u043c\u043e\u0432 \u0438 \u043a\u0432\u0430\u0440\u0442\u0438\u0440 \u0445\u043e\u0442\u044f \u0431\u044b \u0440\u0430\u0437 \u0441\u043b\u044b\u0448\u0430\u043b\u0438 \u0442\u0435\u0440\u043c\u0438\u043d \u00ab\u043c\u043e\u0441\u0442\u044b \u0445\u043e\u043b\u043e\u0434\u0430\u00bb. \u041e\u0434\u043d\u0430\u043a\u043e \u0434\u043b\u044f \u0431\u043e\u043b\u044c\u0448\u0438\u043d\u0441\u0442\u0432\u0430 \u043b\u044e\u0434\u0435\u0439 \u044d\u0442\u043e \u0432\u0441\u0435\u0433\u043e \u043b\u0438\u0448\u044c \u043e\u0447\u0435\u0440\u0435\u0434\u043d\u043e\u0435 \u0442\u0435\u0445\u043d\u0438\u0447\u0435\u0441\u043a\u043e\u0435 \u0432\u044b\u0440\u0430\u0436\u0435\u043d\u0438\u0435 \u0438\u0437 \u043b\u0435\u043a\u0441\u0438\u043a\u043e\u043d\u0430 \u0430\u0440\u0445\u0438\u0442\u0435\u043a\u0442\u043e\u0440\u043e\u0432 \u0438 \u0441\u0442\u0440\u043e\u0438\u0442\u0435\u043b\u0435\u0439, \u043a\u043e\u0442\u043e\u0440\u043e\u0435 \u043d\u0435 \u0438\u043c\u0435\u0435\u0442 \u043e\u0442\u043d\u043e\u0448\u0435\u043d\u0438\u044f \u043a \u0438\u0445 \u0441\u043e\u0431\u0441\u0442\u0432\u0435\u043d\u043d\u043e\u0439 \u043d\u0435\u0434\u0432\u0438\u0436\u0438\u043c\u043e\u0441\u0442\u0438. \u0412\u0435\u0434\u044c \u0432 \u0438\u0445 \u0434\u043e\u043c\u0435 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":4271,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4263","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4263","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4263"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4263\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4271"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4263"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4263"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/gruporeunion.es\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4263"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}